La trufa negra es un lujo culinario y para aprovechar al máximo su aroma y sabor intenso, te damos unos consejos para disfrutarla adecuadamente.
Podemos rallar la trufa negra al momento de servir. La mejor forma es rallarla sobre el plato justo antes de servir, no anteriormente, ya que el calor puede hacer que el sabor se desvanezca.
También debemos evitar cocinarla demasiado y a altas temperaturas por mucho tiempo.
Para elaborar unos platos exquisitos podemos añadir la trufa negra sobre pastas, huevos, risottos o incluso en cremas.
Para realzar todavía más su sabor podemos combinarla con alimentos suaves. Ya que la trufa tiene un sabor muy potente, lo mejor es acompañarla con alimentos suaves que no eclipsen su aroma.