CÓMO SABER SI UN JAMÓN ES DE CALIDAD

El jamón es uno de los productos más representativos de la gastronomía española. Sin embargo, cuando llega el momento de comprar jamón nos hacemos la misma pregunta: ¿ cómo sabemos si un jamón es bueno de verdad? 

A simple vista puede parecer complicado distinguir un jamón de calidad de uno normal, pero lo cierto es que existen varios detalles que nos pueden ayudar a identificarlo. 

En esta guía te explicamos las claves más importantes para reconocer un jamón de calidad para que puedas elegir siempre el mejor producto. 

Así que en este post vamos a enseñaros como distinguir un buen Jamón de Teruel.

 

EL COLOR DE LA CARNE

Uno de los primeros aspectos que debemos observar para saber si un jamón es bueno es el color de la carne. 

Un jamón de calidad suele presentar un color rojo intenso, con un aspecto brillante y natural. Cuando la carne tiene un color demasiado claro o grisáceo se puede deber a que el proceso de curación no ha sido el adecuado o que la calidad no es la mejor. También, es aconsejable fijarse en en la grasa que rodea la carne.

En un jamón de calidad, esta suele ser blanca, lo que nos indica que su curación ha sido la indicada y es un producto bien elaborado. 

EL COLOR DE LA CARNE

GRASA DEL JAMÓN

La grasa infiltrada que contiene el jamón es uno de los elementos que más influyen en el sabor y en la jugosidad del jamón. 

Esta grasa intramuscular es fundamental porque aporta textura, suavidad y un sabor más intenso. En algunos jamones de gran calidad se utilizan cerdos como el cerdo Duroc, que se caracteriza principalmente por su buena infiltración de grasa, lo que mejora el sabor final del producto. 

Si vemos que la grasa es:

  • brillante

  • de tono entre blanco y ligeramente marfil

  • suave al tacto o visualmente fundente

    Sabremos que es un buen jamón.

EL AROMA DEL JAMÓN

El aroma es otro elemento muy importante para identificar un buen jamón. Un jamón de calidad desprende un aroma agradable, suave y ligeramente dulce. 

El olor del jamón nunca debe ser fuerte ni desagradable. Si percibimos aromas rancios o demasiado intensos, puede ser señal de que el jamón no ha sido curado correctamente o no se ha conservado de forma adecuada. 

Un buen jamón siempre invita a degustarlo gracias a su aroma delicado y equilibrado. 

Busca un aroma:

  • agradable

  • limpio

  • delicado pero persistente

LA TEXTURA

La textura también puede decirnos muchos sobre la calidad del jamón. En un buen producto, la grasa suele ser blanda y ligeramente untuosa. 

Si percibimos su textura con los dedos veremos que se ablandará con el calor de la mano. Esto es una señal de que el proceso de curación ha sido adecuado y que el jamón tiene una buena composición de grasas. 

Debe ser una textura:

  • suave

  • agradable al masticar

  • ligeramente jugosa

  • firme, pero no dura

Es decir, la loncha no debe romperse como algo seco ni sentirse gomosa. Tiene que tener cierta consistencia, pero fundirse bien en boca.

LA FORMA DE LA PATA

Cuando compramos un jamón entero, la forma de la pieza también nos indica su calidad. Un buen jamón suele tener una forma estilizada y alargada, con una estructura bien definida. 

Además, la pezuña suele mantenerse intacta como señal de autenticidad, lo que también nos puede ayudar a distinguir jamones mejores elaborados. 

LA FORMA DE LA PATA

EL TIEMPO DE CURACIÓN

El tiempo de curación es uno de los factores más determinantes en el sabor del jamón. Durante este proceso la carne va perdiendo humedad y desarrollando aromas y matices únicos. 

Cuanto más lenta y natural sea su curación, más complejo y equilibrado será el sabor final del jamón. Por eso, los jamones de mayor calidad suelen tener curaciones largas que permiten que el producto alcance su punto óptimo. 

Este proceso artesanal es fundamental para conseguir la textura, el aroma y el sabor característico de los jamones de calidad. 

EL CORTE DEL JAMÓN

El corte del jamón influye mucho en la experiencia al degustar el jamón. Para apreciar correctamente su sabor y textura, lo ideal es cortar lonchas finas. Las lonchas demasiado gruesas pueden dificultar la degustación y hacer que el jamón resulte más duro  o menos aromático. 

Un corte fino permite que la grasa se funda ligeramente y que todos los matices del jamón se perciban mejor en el paladar. 

EL CORTE DEL JAMÓN

LA DENOMINACIÓN DE ORIGEN

Una de las formas más seguras de saber si un jamón es bueno lo ideal es comprobar si cuenta con una Denominación de Origen Protegida. 

Las DOP garantizan que el producto se ha elaborado siguiendo normas estrictas de calidad, desde la crianza de los animales hasta el proceso de curación. 

Además, la DOP aporta confianza y valor gastronómico, porque no solo protege el nombre, sino también una forma de elaboración ligada al territorio. En el Jamón de Teruel, esto se traduce en un producto reconocido por su identidad, su curación controlada y su relación con una tradición gastronómica propia.

Además, desde 2021 la vitola puede incorporar categorías con menciones adicionales según curación y peso, como piezas de más de 22 meses y 9 kilos, más de 18 meses y 8 kilos

APOSTAR POR JAMONES CON GARANTÍA COMO EL JAMÓN DE TERUEL

Entre los jamones con denominación de origen más reconocidos de España, destaca el jamón de Teruel, un producto con una larga tradición y un gran prestigio gastronómico. 

El jamón de Teruel fue la primera denominación de origen de jamón serrano de España y se caracteriza por su cuidadoso proceso de elaboración.

Los cerdos se crían en la provincia de Teruel y las piezas se curan en secaderos situados a gran altitud, donde el clima frío y seco favorece a una maduración lenta y natural. 

Cada pieza de jamón de Teruel lleva marcada a fuego la característica estrella d ocho puntas con la palabra "Teruel", un sello que garantiza su autenticidad, jamón de denominación de Teruel 

El resultado es un jamón con aroma suave, sabor delicado y textura jugosa, muy apreciado por los amantes de la buena gastronomía. 

APOSTAR POR JAMONES CON GARANTÍA COMO EL JAMÓN DE TERUEL

Por tanto, elegir un buen jamón no tiene por qué ser complicado si sabemos en que detalles debemos fijarnos. El color de la carne, la grasa, el aroma, la textura o el tiempo de curación son algunos de los aspectos que nos ayudan a identificar un producto de calidad. 

Además, optar por jamones con denominación de origen, como el jamón de Teruel, es una excelente forma de asegurarnos de que estamos disfrutando de un producto elaborado con tradición, controles rigurosos y un sabor excepcional. 

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