Las lentejas que han sido cocinadas con un hueso de jamón, son lo mejor que hay en la comida española. Ya que este ingrediente nos aporta profundidad y un toque que nos mejora el sabor de cada cucharada.
Además podemos utilizar los huesos de jamón en otros platos como por ejemplo en potajes o garbanzos.
Y ni si quiera es necesario el uso completo del jamón con un trozo del hueso únicamente conseguiremos dar ese sabor a cualquier plato.
Y por si eso no es suficiente, y además vemos que nuestro hueso conserva restos de jamón, podemos desmenuzarlo al final de su cocción y añadirlo al guiso para aprovechar absolutamente todo.