¿Cómo hacer mantequilla trufada?

Últimamente las recetas de cocina se han hecho eco del auge de la trufa negra en la cocina, utilizándola en diversas elaboraciones y de diferentes variedades, hoy te enseñamos un básico reinventado, la mantequilla con trufa.

La mantequilla de trufa es un ingrediente base que aporta un sabor único y lujoso a cualquier plato. Con su delicado aroma y su suave textura, la mantequilla de trufa tiene gran versatilidad para utilizarla y aporta a los platos tradicionales un giro sofisticado. 

Aunque suele encontrarse en restaurantes de alta gama, hacer mantequilla de trufa en casa es más sencillo de lo que parece. Además, se puede usar en una variedad inmensa de recetas para elevar el sabor de tus platos.

¡Vamos a enseñarte cómo hacerla paso a paso y cómo sacarle el máximo partido en tus elaboraciones!

¿Qué es la mantequilla con trufa?

La mantequilla de trufa es una mezcla de mantequilla fresca y trufas, que son hongos subterráneos muy apreciados por su sabor intenso y su aroma potente.

Las trufas son conocidas como el "diamante negro" de la gastronomía, y se utilizan para dar un toque sofisticado y profundo a cualquier plato.

Existen diferentes tipos de trufas, como la trufa y la trufa blanca, ambas de sabores y aromas distintos, nosotros te recomendamos utilizar la trufa negra en este caso.

Las trufas negras suelen ser las más utilizadas en la elaboración de mantequilla debido a su sabor más robusto, mientras que las trufas blancas, más delicadas y costosas, se emplean en ocasiones especiales o en la alta cocina.

La mantequilla de trufa, al combinar estos dos ingredientes, adquiere un sabor terroso, ligeramente afrutado y delicioso.

Es ideal para utilizar en salsas apra pasta, carnes e incluso repostería.

Un tip que te damos es utilizar una mantequilla de calidad para elaborarla, ya que notarás abismalmente la diferencia.

mantequilla trufada

Hazla desde cero

Ingredientes:

  • 200 g de mantequilla sin sal, preferiblemente de buena calidad (como mantequilla de leche de pastoreo).

  • 15-20 g de trufas frescas (o aceite de trufa en caso de no tener trufas frescas disponibles).

  • Sal al gusto (opcional).

  • Pimienta negra (opcional).

Instrucciones:

  1. Prepara la mantequilla: Coloca la mantequilla sin sal en un recipiente y deja que se ablande a temperatura ambiente. Esto hará que sea más fácil mezclarla con las trufas.

  2. Limpia las trufas: Si estás usando trufas frescas, asegúrate de limpiarlas cuidadosamente con un cepillo suave y agua fría para eliminar cualquier tierra o suciedad adherida. Si las trufas están muy sucias, también puedes utilizar un paño húmedo. Evita remojarlas en agua, ya que absorben humedad y pueden perder su sabor.

  3. Ralla las trufas: Usando un rallador fino o una mandolina, ralla las trufas frescas para obtener pequeñas virutas o láminas. Si prefieres un sabor más suave, puedes triturarlas ligeramente con un mortero.

  4. Mezcla las trufas con la mantequilla: Coloca las trufas ralladas en el recipiente con la mantequilla ablandada. Utiliza una espátula para mezclar bien los ingredientes, asegurándote de que las trufas se distribuyan de manera uniforme en la mantequilla.

  5. Sazona al gusto: Si lo deseas, puedes añadir una pizca de sal y pimienta negra recién molida para realzar los sabores. Recuerda que las trufas ya tienen un sabor bastante pronunciado, por lo que no es necesario usar demasiado condimento.

  6. Refrigera: Una vez que la mezcla esté bien integrada, forma un rollo con la mantequilla de trufa sobre un trozo de papel film o en un recipiente cerrado. Guarda la mantequilla en el refrigerador durante al menos una hora para que tome consistencia.

  7. Listo para usar: Tu mantequilla de trufa casera está lista para ser utilizada. Puedes guardarla en la nevera por varias semanas o incluso congelarla para usarla cuando lo desees.

  8. Para un extra de sabor puedes tostar la mantequilla antes de utilizarla, consiguiendo sacar sus matices de avellana tostada y pronunciando aún más su sabor.
mantequilla con trufa

Usos de la mantequilla trufada en cocina

Ahora que ya tenemos nuestra mantequilla con trufa elaborada, ¿cómo la utilizamos en la cocina para sacarle partido?

Te enseñamos las mejores combinaciones para que eleves tus platos de siempre:

  1. Sobre pasta o risotto: La mantequilla de trufa es perfecta para añadir a platos de pasta o risotto. Simplemente mézclala con la pasta recién cocida o añade una cucharada a tu risotto al final de la cocción para un sabor intenso.

  2. En carnes: La mantequilla de trufa se combina maravillosamente con carnes rojas, como el filete, el solomillo o el cordero. Úsala como aderezo al final de la cocción o en la sartén para darles un toque distinto.

  3. En patatas: Al horno, fritas o en puré, se transforman en un manjar cuando se sirven con mantequilla de trufa.

  4. En verduras: La mantequilla de trufa también es excelente para añadir sabor a las verduras asadas, como los espárragos, los champiñones o las zanahorias. Asegúrate de añadir la mantequilla al final de la cocción para mantener su sabor delicado.

  5. Sobre pan o tostadas: Si buscas un aperitivo sencillo pero delicioso, unta mantequilla de trufa sobre una tostada de pan crujiente.

  6. En huevos: Si eres amante de los huevos revueltos, escalfados o incluso una simple tortilla, añade una pequeña cantidad de mantequilla de trufa mientras cocinas para darle un toque sofisticado a tu desayuno o brunch.

  7. En repostería: Puedes utilizarla en tus dulces favoritos para darles un toque gourmet extra que queda perfecto, por ejemplo al hacer hojaldres o hacer galletas, imaginación al poder.

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