DIFERENCIAS ENTRE VINOS

El vino… ¿a quién no le gusta disfrutar de una copa de vino? Lo usamos para celebrar, para brindar con los que más queremos, para pasar un buen rato… Si lo pensamos, estamos acostumbrados a  relacionarlo con buenos momentos e historias que nos han marcado.


Aunque… ¿está seguro de que sabe diferenciar entre vinos? O bien, ¿le gustaría conocer un poco más sobre ellos? ¡Pues está en el post indicado!


Hoy vamos a dedicarnos a hablar de las diferencias que se dan entre algunos vinos tintos: entre el vino joven, el vino de crianza y el vino de reserva.

HISTORIA DEL VINO

Sin embargo, para poder valorar lo que a día de hoy tenemos entre nuestras manos, es necesario e importante conocer la historia, de dónde viene el vino, quienes lo descubrieron, cuál era su valor…Para ello, nos remontamos al año 3000 a.C. Fue en ese entonces cuando, en plena Edad de Bronce, en la Antigua Mesopotamia los arqueólogos descubren indicios de la primera cosecha vinícola. Más adelante, este nuevo conocimiento llegó hasta Egipto; es más, alrededor del río Nilo se cultivó la vid, ya que era un territorio idóneo para su crecimiento. Todo ello condujo al desarrollo de una importante actividad laboral. Lo que hacían los egipcios era fermentar el mosto y producir vino tinto. Poco a poco, el vino tinto fue convirtiéndose en un elemento que, hacía de aquel que lo poseía en alguien con estatus social elevado. Sin duda, también se servía en grandes fiestas y ritos religiosos. Era un bien tan preciado que, cuando los faraones morían, eran enterrados con varias vasijas de barro con vino en su interior. En las pirámides, se gravaron dibujos del cultivo de la vid, de las vasijas con el vino…Todo esto demuestra lo importante y valiosa que se convirtió esta bebida hace miles y miles de años. A
partir de aquí, el cultivo de la vid y la producción de vino fueron extendiéndose… hasta nuestros días.

PROCESO OBTENCIÓN DEL VINO


En aquel entonces, seguramente se desconocía qué tipo de vino se producía. Lo más importante era conseguirlo y poseerlo. Para nosotros, el problema no reside en conseguirlo, ya que tenemos a nuestro alcance multitud de vinos, de distintas variedades y calidades. No obstante, en pocas ocasiones sabemos valorar lo que tenemos entre nuestras manos. ¿Qué es un vino crianza? ¿Y un vino joven? Vamos a resolver todas esas dudas.
Para empezar, es imprescindible conocer, de forma básica, los pasos para el proceso de elaboración del vino. Lo primero de todo es el tipo de uva que se escoge para procesar el vino. Hay muchos tipos, cada vino está compuesto por diversos tipos de uvas. A continuación, se lleva a cabo la cosecha o vendimia, que consiste en recolectar las uvas. Este paso no es tan sencillo ya que, según qué vino queramos conseguir, existe una época y un tiempo óptimo para cosecharlas, por lo que será escogido con precisión.
Cuando la uva ha sido cosechada, se transporta a la bodega para tratar la uva con el fin de conseguir un vino tinto o un vino blanco, y, seguidamente, se prosigue a la fermentación alcohólica.

El proceso de fermentación consiste en conseguir que los azúcares que se encuentran en el mosto del vino fermenten a través de la acción de las levaduras. A partir de este punto, el vino seguirá distintos caminos para conseguir un vino tinto joven, crianza o de reserva.

CARACTERÍSTICAS VINO JOVEN


Empecemos por el vino joven. El vino joven es aquel que, una vez ha finalizado la fermentación
alcohólica se embotella. A este tipo de vino también se le llama “vino Cosechero” porque se ha  producido en la cosecha del año en concreto. Es un vino que tiene que consumirse durante el año, o bien, en un plazo máximo de dos años. El vino joven se caracteriza por tener un aroma floral, típico de la vid en la que ha crecido, ya que no ha estado almacenado en ninguna barrica de madera ni otro recipiente. Además, tiene un sabor afrutado, que nos recordará a las cerezas, melocotón… En resumen, se puede decir que es un vino fresco y alegre.

CARACTERÍSTICAS VINO CRIANZA

Seguimos con el vino tinto de crianza. A diferencia del vino explicado anteriormente, el vino tinto de crianza, después del proceso de fermentación, se deja reposar en una barrica de madera para que se desarrollen varios procesos físico – químicos que le aportarán unas características concretas. Este tipo de vino, pasa por lo menos un año almacenado en la barrica, aunque, luego se embotella y se deja envejecer un par de años más,aproximadamente.Como pueden deducir, es un vino que se pondrá a la venta a partir del tercer año de vida.

Cabe destacar que, además, puede consumirse entre diez y quince años después de su producción, siempre y cuando esté almacenado en las condiciones adecuadas.


Sus características principales es que tiene un color rojo rubí y, en su aroma, se destaca el olor a madera debido a su proceso de envejecimiento en la barrica. Su sabor es más fuerte que el vino tinto joven, tiene más cuerpo y consistencia. Es un vino ideal para acompañar carnes de caza o pescados grasientos, como por ejemplo, el salmón.

CARACTERÍSTICAS VINO RESERVA

Por último, hablaremos del vino tinto de reserva. Destaca que su período de envejecimiento  comprende, al menos, tres años. Y, al igual que el vino de crianza, al menos uno de ellos lo pasa en la barrica. Es un vino con un color teja, que recuerda al proceso de envejecimiento que ha sufrido. El aroma que nos proporciona es un abanico que comprende el olor a madera, resina, y deja atrás el olor afrutado que nos ofrecía el vino joven. En cuanto a su sabor, es más rotundo, aterciopelado y permanece durante más tiempo en nuestras papilas gustativas, permitiéndonos disfrutar de esta apreciada bebida.


Como ven, cada vino nos cuenta su historia: de dónde viene, cómo se ha creado, qué forma parte de él… Sólo tenemos que disfrutarlo, saborearlo y apreciar todos los matices que nos proporciona.